
"Un mono entrando por una ventana mientras empuña una pistola es el comienzo perfecto para una película: La imagen es tan sorprendente, tan inusual, tan llena de preguntas, que atrapará al espectador inmediatamente. Pero precisamente por haber creado un comienzo que suscita tanta expectación, el resto del film nunca estará a la altura, por muy bueno que sea el guión o los actores, por muchos giros sorprendentes que introduzcas siempre estará por debajo de las expectativas creadas, aburrirá al espectador y, por tanto, dará sensación de fracaso."
Así se expresó el director Billy Wilder (quien, por cierto, creó obras maestras a partir de comienzos tan perfectos como un muerto parlante, que, flotando en la piscina de una mansión, narraba sus últimos días y el porqué de su asesinato; o un coche fúnebre perseguido por la policía cuyos ataúdes, al ser perforados por las balas, chorreaban whisky en lugar de sangre...)
Obama es hoy ese primate pistolero, y su entrada por la ventana blanca del poder que le asoma al escaparate del mundo mundial se ha convertido en un espectáculo seguido por millones de esperanzados espectadores. Todos ven en Él el fin de la crisis, de las desigualdades sociales, de las invasiones ilegales, las torturas, la prepotencia, la pena de muerte, la despenalización del aborto y de los derechos de gays y lesbianas, ¡del fin de la identidad de Estados Unidos, nada menos! Loado sea el Cielo de barras y estrellas, hermanos. Y el mundo entero, entregado, cegado por Su aura, le dedica cómics con Spiderman, canciones, peluches, jabones,
posters, comida y merchandising bizarro. ¡Oro, incienso y mirra Made in China para adorar al Mesías! ¡Aleluya!
Pero ¿será capaz Obama de mantener el suspense creado? ¿De transformar el trailer en que ha convertido su elección en un éxito de taquilla? ¿De convertirse en el milagroso salvador del planeta tierra? ¿En el héroe de película que toma los mandos del avión en caida libre, los dos motores en llamas, y lo eleva justo antes de que se estrelle contra la antorcha de la Estatua de la Libertad y salva a la tripulación mientras la torre de control aplaude enloquecida, y su mujer le espera al llegar y abraza en la pista de aterrizaje con sus cuatro hijos alrededor, uno blanco, otro negro, otro chino y uno arapahoe? Yo, me vais a disculpar, pero no creo ni en dioses, ni en milagros. Yo, como dijo Fernando Trueba, sólo creo en Billy Wilder.
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"A monkey entering thru a window while holding a gun is the perfect beginning for a film: The image is so surprising, so unusual, that it will catch the spectator's attention immediately. Problem is that so much mistery will cause the rest of the film not to be at the same level, thus boring the viewers, and giving the overall sense of flop," said the late director Billy Wilder. Obama is now that armed chimp, entering the window of power that will show him the world ahead. Millions of people see Obama as the solution to crisis, racism, wars, tortures, and every single wacky thing that pops up their mind. The end of the US's identity, what the heck! The entire world portrays him in Spiderman comics, posters, plush toys, and all bizarre merchandising possible. Made in China gifts for the New Born King, brothers and sisters! But, will He get to turn his movie trailer into a blockbuster? Will he become the miraculous saver of the earth? Well, I'm more of Spanish director Fernando Trueba's opinion: "I am not a believer. All I believe in is Billy Wilder."