8.4.09

tu nombre como un código de barras


Las orejas de mi supermercado están tristes. Los lápices que descansaban sobre ellas han sido despedidos, sin derecho a paro ni a indemnización. El pescadero, el carnicero y el frutero ya no escriben precios sobre el papel de estraza que envuelve la comida. Ahora utilizan pegatinas blancas con un aséptico código de barras impreso que registra, con fría y robótica actitud, todas las intimidades y vergüenzas del solomillo, la caballa, y el kiwi dorado. Yo, previsora, también he cambiado el nombre de mi chapa identificadora por otra escrita en un código de barras. La crisis no distingue lápices de cajeras.

Lejos de mi trabajo, aburridos en sus casas, los desterrados lápices observan con envidia cómo los Alpino de colores hacen felices al pequeño de la familia. Algunos días los lápices comunes vuelven a sonreír cuando el niño los agarra y trae hacia su dibujo. Sabía que mi gris metalizado no pasaría desapercibido, piensa orgulloso el lápiz.
Pero ese brote de ilusión, de esperanza, desaparece cuando descubren que sólo les quieren por su goma de borrar. Rosáceo apéndice que al cuarto uso se suelta de su hueco de hojalata dorada y relega al tullido lápiz al fondo de un cajón, o peor: al hueco del sofá, donde descansan las monedas perdidas, los pendientes solitarios, y las migas de pan.

Mira que romperte -- reprocha el lápiz a la goma--. Para una cosa que tienes que hacer y vas y la cagas.
- Es que soy china.
- Yo también soy chino y aguanto lo que me echen. Mi padre con 3 centímetros seguía pintando como el primer día. Duro como el pedernal. No como esos moñas de los bolígrafos, que son más delicados que el copón: Que si el capuchoncito para que no se seque la tinta, que si la tapita de atrás, que si estoy frío y no pinto, que si, ay, suelto bolitas de tinta y ya no sirvo...
- Tendríamos que haber trabajado con arquitectos o con currelas, esos no nos hubieran abandonado nunca -- dice la goma--.
- Uy, quita, que con la crisis inmobiliaria están peor que nosotros.
- También es verdad. Y encima nos tocaría competir con los portaminas.
- Pff, otros señoritingos como los bolígrafos.
- Ya te digo.
- Pues sí.
- Sí.
- Oye...
- ¿Qué?
- Siento haberte gritado.
- No pasa nada. Te perdono.
- ¿Quieres una miga de pan?
- Vale.

26 comentarios :: comments :

Señorita Puri dijo...

...Me marcho unos días a Bélgica. Nos vemos el lunes. Besitos, p.

Mario Salazar Lafosse dijo...

No me gusta usar lápiz pero algo extraño es que me encantan los dibujos a carboncillo y los hacia mucho de niño. Ahora confieso que tengo una letra poco presentable así que prefiero escribir en la computadora que usar lapicero y valga la idiosincracia lo uso diariamente. Me duele la mano pero para eso esta la memoria que a veces me abandona...

Saludos

Mario.

Mujer imperfecta dijo...

Excelente narración, me ha encantado. A mi también me caen mal los bolígrafos...

Alberto dijo...

Intento coleccionar todo lo que puedo de escritura, me encantan lo lápices las plumas,... y bolígrafos, (lo siento por los lápices).
Muy lindo post. Buen viaje!!!!

Gabriel Ramírez dijo...

Buen viaje, querida. Nos vemos al regresar. Si quieres algo estaré en Sevilla. No llevaré caquirucho morado ni nada y me podrás reconocer en la tele.
Besos.

Alejandro Antoraz Alonso dijo...

En tiempos pretéritos se podían ver en las estaciones de tren y autobuses unas máquinas que por un módico precio te imprimian en el momento unas tarjetas de visita que tú mismo podías redactar.
Contaba Mauro Entrialgo que un amigo y él se imprimieron unas tarjetas de estas que entregaban al camarero de turno y en las que se podía leer: Sr. camarero. Pongame un 'loquesea-cola', por favor. Dese prisa.

En otro gag ideado por el bueno de Mauro y protagonizado por su personaje Herminio Bolaextra, este último escribía con un boli mágico en un billete gordo con el que, después, pagaba en un supermercado. La cajera de turno, al comprobar bajo la luz negra la autenticidad del billete, leía sorprendica: Cerda desconfiada.

Esta nueva aplicación que te permite crear códigos de barra me inspira infinidad de prácticas de este tipo...
Crear códigos de barra con texto trampa. Imprimirlos en papel adhesivo y luego colocarlos en productos de supermercado, libros de biblioteca, carnets, ...

Jon Basto dijo...

Te vas huyendo de las procesiones. Que lo pases bien.

Señorita Puri dijo...

*mario salazar: me pasa como a ti, yo tnego una letra tan mala que no puedo usar una moleskin, ni agenda.. así que me he pasado a lo digital. pero sigo añorando una agenda y una buena claigrafía...
*mujer imperfecta: :-D bss.
*alberto: gracias! yo adoro todo lo que sea material de papelería, me pirra.
*gabriel: gracias! vale, buscaré a un nazareno que fume y vaya apuntando cosas en un bloc.
*alejandro: pero qué bueno todo!!!! me ha encantado. y la idea de crear códigos secretos es genial. como por ejemplo: "les he robado un bollycao" o "me llevo 16 bolsas de plástico de gorra para no comprar bolsas de basura"
*jon basto: yo siempre huyo de las procesiones ;-) gracias y pásalo bien tu también.

Miguel dijo...

¡Qué bonita historia! yo también pienso que lo seres inanimados tienen alma, no hay más que despertarles.

Un saludo

isa dijo...

Perfectamente podría ser un guión de un sketch de "muchachada nui". Que gusto da llegar a casa con 5 días por delante de vacaciones y encima que te saquen unas carcajadas. Besitos y feliz viaje.

Angel y Camino dijo...

Tenia qie decirtelo: se te va la pinza

j0r0ba dijo...

plas plas plas (son aplausos, malpensada!)... preciosa historia; me has hecho sonreir :-).
Buen viaje... disfruta de la cerveza!!!. Besos.

Outsider dijo...

Lo de los bolígrafos es de psicologo... les ponemos la tapita azul para que no se sequen... y cuando miras la tapa... Tiene un agujero!!!, bueno, Dos!!!, uno de ellos donde está la bolita esa que se seca...

Misterioso... ¿no?...

Mori dijo...

Sacar punta al lapiz..... ¡qué vicio!
A mi me relaja mucho y de vez en cuando cojo todos los lápices que tengo en mi escritorio, me siento delante de la papelera y los voy afilando uno a uno relajandome viendo caer la viruta en la papelera. Lo pero es cuando la mina se queda atascada en el sacapuntas...

(Y no seais mal pensados)

saroide dijo...

Los portaminas sí que son unos finolis. Que escribes y clac, no puedes clac, poner una ¡clac!, frase seguida clac sin que clac se ¡clac! rompa clac la punta.

¡Y en seguida los cambias por un lápiz de toa la vida, coña ya!!

saroide dijo...

Ah, y si quieres tu nombre en modo androide, he aquí un regalito de la red: http://cyborg.namedecoder.com/index.php?acronym=Puri&design=edox&design_click-genic.x=54&design_click-genic.y=49&design_click-genic=genic

En esa web, con poner tu nombre, te crean tu acrónimo robot. ¡Un besor!

BUENAS NOTICIAS dijo...

A mi me da cierta angustia lo del código de barras, parece un traje de presidiario.... no???
Bueno, igual es una ida de olla...
Disfruta de Bélgica!!!!!

Señorita Puri dijo...

*miguel: sin duda miguel. todo tiene un alma, y hay que poner la de uno mismo en sintonía para despertar la del otro. Un besote!
*isa: gracias pero muchachada me dan mil vueltas jajaja un beso!
*angel y camino: si se me fue la pinza igual está en el hueco del sofá, con las migas y el lápiz
*joroba. ay qué rica cervectia! qué buen viaje. gracias y besos
*outsider: jajajaaj es verdad!!! entonces pa qué la tapa? igual es para que no te manchen, no?
*saroide: jajaja y la goma de los portaminas es como no poner nada (clac). lo del androide me ha chiflado JUAS! pero tú cómo encuentras esto? jjajaaj me parto. gracias y besitos
*buenas noticias: gracias! sí, en mi caso el código de barras es un traje de presidiaria, encerrada en mi pequeño espacio, pasando productos parriba y pabajo, que si paga con tarjeta, que si con la tarjeta de socio, que si señora o tiene usted 3 pechos o está robando un paquete de medias que la conocemos ya a usted toda la plantilla venga pordios que está su hija delante noledavergüenzamujeeeeer... aaaay (suspiro)

Mila dijo...

Qué chulo...

luis dijo...

un código de barras es un manual para portarse bien en los bares.

Señorita Puri dijo...

*mila: hola! qué bien verte por aqúi! besitos
*luis: jajaaj en los bares yankis es el código de barras y estrellas
"deeentro de tiiii hay una estreeelllaaaa"

Ah! dijo...

...me ha encantado... me ha entrado morriña de cuandoen los que apuraba un lapiz de apenas 10cm, y daba igual que tuviése uno enterito, lo que molaba era apurarlo. Eso sí, entonces, a los lápices les podías sacar una pedazo punta sin que se rompiese y a alguno incluso se le gastaba la goma antes de romperse. Pero calro, eso era de la época en que las milán nata se comían y no pasaba nada :)

Crispín dijo...

qué post tan taoista, no??

jo, me siento como los nazis, yo que discrimino lápices por su olor..hay un olor de madera que me encanta!

Señorita Puri dijo...

*ah!: qué buenos recuerdos! las milan nata, con su fundita rosa. pon milán nata en mi buscador y verás una silla bien bonita en el blog. besos
*crispín: taoista? eso me lo dices a mí en la calle! ;-) bss

Crispín dijo...

me acabo de acordar de una frase que acuñé (estoy pensando que no debería sentirme tan orgulloso de ella)

"si la punta del lápiz es Roma, ¿la goma es Milán?"

espero que al menos tú te rías, que siempre tengo que explicar el chiste del juego de palabras!

Señorita Puri dijo...

*crispín: jajaja es bueno, sí. ¿y el equipo ferrari está en na-poles position? (es lo máximo que da mi cabeza, para que tú veas el nivel)
*