25.5.11

roce del patíbulo


De pequeña te asustan con el hombre del saco, el coco, y el quedarte sin postre, mientras un cuenco de natillas con galleta flotante te observa desde la nevera entre compasivo y amenazante. Cuando creces ya no comes porque tienes miedo a engordar, y además hacer natillas te da una pereza horrible porque siempre que haces un postre te sale cantidad como para 15 personas y acabas tirándolo, o, peor, comiéndotelo en ese ansia que entra por las noches que te zamparías una vaca con cencerro y cubo de ordeñar incluidos. Cuando creces, además, aflora en la superficie de la psique otro miedo constante: El buzón de casa, dentro del cual acecha otra carta del banco para recordarte que Emilio Botín quiere pintar de amarillo pollo su avión privado y retapizar sus asientos con piel de cocodrilo albino, y te toca contribuir.

Luego existe un temor más sutil e imperceptible que todos los anteriores: el roce de un zapato. Esa heridita que te arruina un paseo, un viaje, una tarde de compras o una boda. Precisamente a las bodas he dedicado mi colaboración con un artículo para la revista Atelier-love del mes de mayo, que puedes leer pinchando en la imagen superior en flash para ampliar y leer a gusto. (Si no tienes flash, pincha aquí para versión texto.)

Un estremecedor documento, inquietantemente real y conmovedor como la vida misma dedicado a quienes hayan sufrido roces, y, sobre todo, a l@s que algún día nos sacrificamos ante el amargo sabor de unas acelgas, para compensar a nuestros paladares con un delicioso plato de natillas.

20 comentarios :: comments :

marujita dijo...

ja ja ja me encantó el artículo y es el típico roce demócrata que tarde o temprano nos afecta a todas.
Eso si, lo de que te olvidas ¡¡ni de coña!!! yo tengo un ranking de bodas en función de mi dolor de pies que va desde roce molesto hasta agonía flagelante, aunque en algún caso tengo que reconocer que el coma etílico ayudó a aguantar y olvidar.
Y lo de hacer el rídiculo en una boda ¿qué? También da para un artículo ¿no?.....En fin otro día nos lo cuentas.

maba dijo...

me reí muchísimo leyéndolo, sobre todo porque estoy segura de que hablas por boca de muchas!!

aunque lo que más gracia me hizo, sin duda.. fue el final!!! volver a poner semejante instrumento de tortura!! y, otra vez.. todas caemos jajajaja

besos

dina dijo...

Tu siempre tan graciosa y original...cómo lo haces??

Olivia dijo...

¡Está genial! (al artículo me refiero) Se me ha hecho corto de lo bien que me lo he pasado leyéndolo :) Super ingenioso.

Ay, es verdad lo de los zapatos... y las verdades duelen. Era algo así :p

Gracias por compartirlo, jejé, aún estoy con la sonrisa de qué buen artículo, cual piececitos descalzos por la orilla del mar.

El Señor de las Gafas Amarillas dijo...

Es tan honoraco compartir publicación con usted! ;-) Además con este genialísimo artículo! Un abrazo

morgana dijo...

Estremecedor se queda corto. La dos últimas ocasiones en las que usé tacones me salieron caras. Una me costó un esguince y en la otra estaba tan mal por el dolor de pies, que me dio hasta fiebre.

Ahora no me separan de mis MBT ni con agua caliente, vaya. Prefiero no asistir a bodas.

Jean Duclos dijo...

¡Qué verdad lo que cuentas!
Y el final, buenísimo: ¡a tropezar otra vez en la misma piedra!

morgana dijo...

LAs bodas son un evento infernal.

Que alguien me explique esta paradója térmica:

1. Se supone que los hombres son de natural caluroso y que no se ponen la camiseta de hombreras en pleno enero porque está mal visto, no porque les falten ganas.

2. Se supone que las mujeres somos de natural tirando a friolero, y si no que me lo digan a mí, que me paso el invierno sepultada entre capas y capas de ropa, que parezco una cebolleta.

3. Entonces ¿por qué demonios los hombres tienen que ir con camisa, chaqueta y corbata en agosto y en Sevilla y nosotras con el tirantito y la minifalda en enero y en Siberia? ¿Alguien me lo puede explicar?

Angus dijo...

Los hombres también sufrimos con esos zapatos elegantísimos pero que tienen la piel más tiesa que la chorra de Nacho Vidal. Eso cuando no te pegas unos buenos resbalones con las maravillosas "suelas de suela".
El que inventó eso de "estar como un chico con zapatos nuevos" era masoca. Todo el mundo sabe que el calzado cuanto más gastado mejor.

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes Señorita Puri!

Señorita Puri dijo...

*marujita: jajaja el que baila como de pueblo, el que dice que se besen, el que va tó pedo.... jajaja

*maba: sí!! siempre caemos!1 jajaj

*dina: ay gracias ;-)

*olivia. qué rico pasear por la orilla... aunque la sal con las heridas pueden escocer un poco hmmmm

*el sr de las gafas: tiene vd artículo en atelier? uy, voy a verlo. besitos y gracias!

*morgana. para la boda y la cena tacones, luego en el coche tengo unas bailarinas planas, que son muy monas y mira, yo con gustarle a mi novio, me sobro y basto ;-)

*jean duclos. :-D

*morgana. sí!!!! y nos dan un pareo o un foulard como si eso fuera un forro polar jajaja la madre que...

*angus: uy, sí, la historia de "ahora aprieta pero dá de sí" o "en verano se hicnha el pie, lleválo un poco suelto, que pareces el payaso krusty al final de tan grandes que quedan... sí, tremendo...

*anónimo: gracias, es que tengo mucho callo, yo... ;-)

Chus dijo...

Vamos Puri, mejor no lo has podido describir.

Eres fantástica. Me he visto reflejada totalmente. Y es que a mi eso me pasa cada vez que me compro unos zapatos. Menudo calvario!, la compra de zapatos!. y sobre todo los de fiesta.

Un besazo

Pris dijo...

me he partido de risa con lo de los tacones...se lo he mandado a todas mi amigas...que identificada me he sentido, jajajaj!!!

Señor Werty dijo...

Genial artículo y muy buenas ilustraciones también.

Sau2

Möbius el Crononauta dijo...

¿Pero es que esto no puede hacerlo otro?

un completo gilipollas dijo...

Genial el titulo...

Siempre suyo
Un completo gilipollas

meloenvuelvepararegalo dijo...

Qué bueno el artículo, ya de reportera profesional!
Pero toda la revista está muy bien, para recordar aquel momento o para buscar nuevas ideas para otra vez! Je, je,
un placer leerte, sea donde sea :)

raúl dijo...

me reído un rato, oye. en la última boda que fui regalaban unas babuchas para las chicas (o chicos) que quisieran sustituir su calzado, y la idea triunfó, desde luego.

La Ballena Elena dijo...

Jajaja aja
Lo iba a leer cuando salió Atelier Love, pero preferí dejarlo para noches en lasbq la barriga. M hijito hicieran de las suyas

Señorita Puri dijo...

*chus, pris, sr werty: gracias!!! la verdad es que me encantan los zapatos, pero es cierto que algunos son una tortura, pero, ay, el espíritu de carrie bradshaw me posee. bss

*Möbius: hacer el qué? no entiendo

*meloenvuelve: la revista está genial, verdad? bss

*raúl: oye, lo de la babucha mola!!!

*la ballena: besitos a la súper madre futura!!