

Pasé estas navidades en México, donde se estila MUCHO hacer fiestas. Y cuando digo fiestas no me refiero a la cutrez española de confetti + aceitunas + cocacolas de dos litros y sándwiches de fuagrás. No. Allí las montan a lo grande.
El caso es como Pablo había cumplido 1 año -que celebramos en Madrid-, mis suegros mexicanos quisieron que al visitarles repitiésemos la celebración, y yo encantada de la vida, por supuesto.
Descubrí que en México hay objetos de fiesta de todos y cada uno los personajes de moda (Disney, Bob Esponja, Pocoyo. lo que quieras), todos personalizados, claro, desde caramelos, platos, vasos, bolsas, banderas, globos hasta piñatas y tartas a medida con la imagen que quieras. Los venden en cada esquina y nadie concibe un babyshower o un cumple sin montar un sarao que me río yo de las ricas de Hollywood y esas fiestas horteras que encargan al gay de turno (que se ha puesto el rimbobante título de Wedding and Celebrity Party Planner, tócate los cojones).
Y el gay, que es más listo que el hambre, de entrada le endosa a la millonetis un chef especializado en hacer hamburguesas a la plancha, como si aquello fuera nouvelle cuisine ¡hay que ser tontolpijo! -esto lo he visto yo en la tele el otro día, lo juro-, y llena la fiesta del niño de sedas, y flores y pegatinas y le cuenta una milonga a la tipa de que esto es lo máximo en buen gusto en Europa, y la ricachona, tan operada que parece un clon del resto de sus amigas, oye la palabra "Europa" y se flipa ella sola, porque las yankis pijas se creen que en Europa viajamos en carrozas como la Cenicienta, y bailamos vals, y hablamos francés, y tocamos el clavicordio, y, claro, la de la fiesta no es menos que el resto y como se le hace el culo Pesicola suelta la pasta al Party Planner más contenta que unas castañuelas.
Si quieres dar una sorpresa de las buenas sin tener que viajar a México ni gastarte el dinero a lo tonto, este cortador de cookies con mensaje es una inventazo. Yo, como acabo de empezar el año con el propósito de bajar de peso, no me lo compro porque me pondría a hacer galletas. Pero bueno, dadme tres días que estaré tragando como una gocha y al final me lo acabaré comprando.
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Create personalized cookies for holidays, birthdays and other notable occasions using this cutter in scalloped-rectangle, heart and star shapes. Customize the cutters by sliding in letters or pre-made words to imprint a name or message on the cookies.
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(via la niña bipolar)



























