
Los electrodomésticos de la marca Fagor acaban de incorporar
Bluetooth, como los móviles. Dicen
en esta web que es muy útil porque puedes activar la lavadora a distancia. Obvio, ¿quién no ha vivido una de esas situaciones en que estás esperando en la consulta del dentista, y ves la revista del año catapún ahí en la mesita de cristal "Lola Flores muy grave". Y tú que la miras y piensas "pa mí que de esta no sale". Y te aburres que te mueres, que llevas ahí 10 minutos mirando el gotelé y es como si llevaras tres años, y piensas "anda que no me gustaría a mí poder poner ahora una lavadora..."
Bien, pues ahora con esto del Bluetooth de Fagor ya puedes.
Claro que así a bote pronto (a bote de detergente, se entiende) hay cuestiones que quedan por resolver: ¿Cómo se echa el suavizante? ¿mandando un sms? "Manda suave al 5555"
¿Cómo metes la arielita? ¿En un archivo adjunto?
¿Y para centrifugar qué haces? ¿poner el móvil en modo vibrador?
Que igual el invento funciona, no te digo yo que no, lo malo es que si no cierras bien la puerta de la lavadora se te llena la oreja de espuma.
Y con el horno igual, porque si no le pones la tapa de plástico al plato de sopa te salpica todo a medida que se calienta, que estás hablando por el móvil en la oficina creyendo que va todo bien en casa y empiezan a salirte fideos por el auricular.
Pero lo cierto es que manejar la lavadora con la voz es realmente útil (sobre todo si no tienes brazos) pero es necesario que tengas buena dicción, porque si eres tartamudo empiezas diciendo la-la-la y como te atranques acabas como Massiel.
Y la ropa sin lavar.
Yo el principal problema que le veo a todo esto es que si el móvil tiene Bluetooth y los electrodomésticos también, igual se ponen a hablar para matar el rato y te llega una factura de teléfono enorme:
- Oye, ¿eres el móvil? Soy la lavadora de aquí de casa. Te pillo liado?
- No, estoy aquí, en modo de espera. Cuéntame.
- Oye, ¿tu sabes si las camisas color azul clarito ¿van con la ropa blanca o con la de color?
En ese momento es probable que el móvil emita un chisporroteo y se le funda el chip, porque responder a esta pregunta es tan complicado como explicar el fuera de juego o la fisión del átomo. Y si en vez de preguntas normales les da por hacer cibersexo, ponte a cubierto: porque si la batidora se revoluciona puede salir la cuchilla disparada y matar al gato.
Aunque lo más grave sería que se crucen las líneas y el microondas se confunda con la tostadora, y ésta con la lavadora, y la plancha con el móvil. Entonces te aparece un calcetín en el sándwich, la lavadora te centrifuga una loncha de jamón, la televisión se pone a cambiar canales a toda leche, el horno te empana un vestido de noche carísimo, y en el jaleo agarras la plancha para llamar al señor Fagor y cagarte en su padre y sin darte cuenta te cocinas la oreja.
En fin, os dejo que está pitando la tetera y no sé si es que está la manzanilla lista, o que mi madre quiere mandarme un fax por el pitorro.